miércoles, 3 de septiembre de 2014

Anorexia, gran flagelo para jóvenes de Antioquia

No hay cifras precisas de cuántas personas padecen la enfermedad. Expertos dicen que va en aumento.

Liliana Ramírez echó de la casa a su hija anoréxica. Contra su voluntad y el amor que le tiene le dijo que no regresara más. 
Luisa María, que hace un mes cumplió los 18 años, no lo entendió. Sin embargo, luego de refugiarse por tres días en la casa de una amiga regresó dispuesta a buscar su recuperación, y se fue a vivir con la abuela. 
"Me iba para el trabajo y me daba mucho miedo de que llegara y la encontrara muerta. Los médicos nos dijeron que necesitaba alguien que estuviera pendiente de ella todo el tiempo", recuerda Liliana de la fase más crítica de su hija, que desde hace seis años comenzó a dejar de comer con regularidad -una voz interior le decía que no comiera porque iba a engordarse- hasta llegar a la anorexia nerviosa. 
El retrato de Luisa es el mismo del de cientos de adolescentes y adultos jóvenes en Antioquia que sufren trastornos en su alimentación.
Aunque no existen cifras confiables de esta problemática en la ciudad ni en el departamento, según Salvador Palacio director de la Fundación Gorditos de Corazón, va en aumento.
"En Gorditos tengo reportados más de 170 diagnósticos de anorexia-bulimia, y en el último año han aumentado en 90 los casos", precisó.
De hecho, según Ramírez, lo único que quiere su familia con exponer esta situación es llamar la atención de la ciudadanía y romper el mutismo que rodea esta problemática: "Sabemos que las familias sufren en silencio y aquí no hay una atención especial para estos pacientes", puntualizó.
Tratamientos costosos
El regreso a casa no fue suficiente para Luisa. La pérdida de 10 kilos en los últimos seis meses por cuenta de un tratamiento fallido la puso al borde de la muerte y obligó a que la internaran en un sanatorio, el único que quiso recibirla por el riesgo que representa con su diagnóstico. 
Con 30 kilogramos de peso tiene el corazón cansado, problemas de tiroides, de calcio en los huesos y de amenorrea.
El tratamiento -sus padres desistieron de la EPS porque no lo ofrecía de manera integral y oportuna-les cuesta cerca de 425.000 pesos diarios.
Según su madre, que reitera que no denuncian el caso buscando dinero, sale de un seguro familiar que estaría a próximo a quedarse sin fondos.  
Llamado a la solidaridad
Una semana antes de ser internada Luisa visitó por última vez la biblioteca de Caldas.
Isabel Patiño, secretaria de la Corporación Mujer y Género, y quien trabaja allí, la vio por última vez.  Según ella, se dedicó a leer de ciencias sociales, su pasión.
"Nosotros decidimos hacer la caminata recogiendo fondos para ella porque dice que quiere vivir", recordó Patiño.
De hecho, el pasado domingo más de 150 personas se unieron para recoger fondos a favor de la recuperación de Luisa. 
Según Ramírez, quien no pasa un día sin averiguar por cómo evoluciona su hija internada, cuando se recupere le cumplirá uno de sus sueños de los 18 años: gozarse una discoteca hasta el amanecer.   
'Falta más voluntad de todos los sectores'
Gladys Posada Jhonson*
Detrás de todo trastorno de la alimentación hay problemas de disfunción que hay que indagar más allá. Tanto la anorexia como la bulimia se asocian a condicionamientos sociales, culturales y emocionales.
El problema de la anorexia es real pero falta más voluntad de los sectores público y privado para la prevención de todos estos temas. Además, faltan más estudios para hacer realmente visible la prevalencia en Medellín y Antioquia.
En un país donde tenemos problemas más graves en salud estos se priorizan, pero es una necesidad comenzar a trabajar esos trastornos en los niños y adolescentes.
También el diagnóstico debe hacerse de manera oportuna y apoyarse en un grupo interdisciplinario que incluya nutricionista, psiquiatra.
El apoyo de la familia es fundamental: debe haber una pronta actuación porque, según estudios mundiales, solo un 50 por ciento de las personas que padecen de anorexia logran recuperarse, muchos de ellos ni siquiera totalmente.
*Nutricionista y docente de la Universidad de de Anatioquia y Especialista en nutrición de niños y adolescentes.

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